
Cabalgan en vertical
negros alazanes de la ira
tordos impacientes de la rabia,
mulas grises del tedio.
Ausencias, llantos, añoranzas,
palabras vacías que se repiten
emociones demasiado llenas que inundan
a una velocidad inalcanzable.
Se quiebra el cortejo
con un improbable elefante de esperanza,
una jirafa de alegría.
Todos ellos girando, girando sin pausa
en este insomnio entreverado de pesadillas
al que llamo dormir.
5 comentarios:
Leyendo su poema, estimada Alicia, queda claro que las vacaciones le han sentado requetebién.
Besos de bienvenida
No crea, Tordon, las vacaciones me han sentado requetefenomenal.
El problema ha sido la vuelta ;-)
Besos.
I-...Este insomnio entreverado de pesadilllas al que llamo dormir.
II-magníficos versos.
Un abrazo del POrquero.
Gracias, amable Porquero.
¿Puede un buen verso salvar un mal poema?
Besos,
Alicia
sí, lo cual no siginifica que su poema sea malo.
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